20 proverbios sabios para aprender sobre la vida

Un repaso por varios proverbios sabios para reflexionar acerca de los grandes emas de la vida.

Alrededor de todo el mundo los proverbios han constituido un aspecto fundamental de cada cultura. Con ellos se transmite una reflexión o una lección de vida, con la intención de que las juventudes sean cuidadosas con su pensamiento y comportamiento.

Si nos pusieramos a hacer una lista extensa con todos los proverbios habidos y por haber, no acabaríamos. Los hay de todo: amor, sabiduría, respeto a la familia, valoración de la vejez… Todos ellos enriquecedores para nuestras vidas.

A continuación descubriremos 20 proverbios sabios comentados de todo el mundo, cuyas reflexiones no nos van a dejar indiferentes.

1. Todos se quejan de falta de dinero, pero de falta de inteligencia, nadie

Este proverbio nos hace una crítica muy fuerte a cómo las personas, tradicionalmente, se han interesado más en la riqueza económica que no en la intelectual. Quien es rico pero no sabe gestionar bien su patrimonio es, desde luego, mucho más pobre que el inteligente que, con muy poca cosa, sabe lo que hacer con ello.

2. Quien no tiene hijos, los educa mejor.

Los padres con amor y conocimiento tratan de educar a sus hijos de la mejor forma pero, en muchas ocasiones, esto cuesta. La situación les desborda y no pueden aplicar la mejor enseñanza a sus hijos porque están muy quemados. En cambio, desde fuera y estando calmada, una persona sin hijos puede saber qué hacer ante una rabieta o enfado de los niños, puesto que podrá pensar de forma más fría, lógica y racional.

3. Mejor morirse de risa que de miedo.

Es mucho más preferible fallecer estando rodeado de felicidad y acompañado por buenas personas antes que morir de miedo y sufrimiento.

4. La experiencia es el nombre que la gente le pone a sus errores.

Nadie nace sabiendo todo. Es necesario que, para ser sabias personas, nos atrevamos a explorar. El ensayo y error es la técnica de aprendizaje más clásica en los seres humanos (y en los no tan humanos también). Solo atreviéndonos a cometer errores y aprender de ellos podremos lograr una verdadera experiencia.

5. El pelo gris es señal de vejez, no de sabiduría.

Es cierto que las personas mayores han vivido mucho, pero esto no es sinónimo de que sepan más. La vejez no deja de ser la prueba de que ha pasado el tiempo, no de que hayamos aprendido más cosas. Las cosas se aprenden mediante la experiencia y adquiriendo nuevo conocimiento, algo que no vendrá hacia nosotros, sino que nosotros debemos ir a él.

6. Hay camino que al hombre le parece derecho, pero al final, es camino de muerte.

El camino más fácil puede ser, también, el camino más inseguro y con mayor riesgo personal. Los grandes resultados se consiguen con los grandes esfuerzos, y en muchas ocasiones los caminos más difíciles son los que mejores resultados nos ofrecen.

7. Guardar silencio es más complicado que hablar bien.

Ser respetuosos y no hablar mal de otras personas es difícil. Nos cuesta contenernos y, a veces, no podemos evitar despotricar de un ser querido, un amigo, un vecino…

Callarse es sano para nosotros y para los demás, puesto que evitamos romper relaciones pero, ¡ojo! callarse las cosas no es siempre bueno y, por eso, debemos saber escoger bien cuándo es el momento y las palabras adecuadas para dar nuestra opinión.

8. El mundo desaparecerá no porque haya demasiados humanos, sino porque hay demasiados inhumanos.

Las buenas personas intentan hacer del mundo un lugar mejor, mientras que las malas lo perjudican. El mundo se irá al garete no porque haya demasiadas personas, sino porque unas pocas no sepan compartir, gestionar bien los recursos y cada una trate de satisfacer sus egoístas necesidades.

9. Dios, ayúdame a levantarme, caerme puedo yo solo.

Nos cuesta muy poco cometer errores, pero conseguir las fuerzas para levantarnos y seguir adelante es otra cosa. La vida son altibajos y, cuando estamos en los valles las cosas las vemos como mucho más difíciles de lo que son.

10. Si la vida no cambia para bien, espera… cambiará para mal.

Si la vida no sigue un buen cauce, tarde o temprano algo saldrá mal y las cosas empeorarán. El mensaje aquí no es que no debemos hacer nada porque las cosas van a ir mal igualmente, sino que debemos tratar de impedirlo y no quedarnos sentados viendo la vida pasar.

11. Por más dulce que sea el amor, no te alimentará.

Todos queremos amar y ser amados. El amor es un sentimiento maravilloso pero que no deja de ser eso, un sentimiento. No podemos dejar que nuestro amor hacia los demás sea prioritario en nuestras vidas porque no nos va a alimentar, ni hará que consigamos un buen trabajo o que consigamos nuestros objetivos vitales. Pensar en los demás está bien, pero más importante es conseguir que nuestra vida tire hacia adelante.

12. Cuando no hay nada que hacer, se inician los proyectos más grandiosos.

No hay que desesperar nunca. Muchas grandes cosas se han conseguido cuando todas las opciones se había agotado. A veces puede surgir un milagro que resuelva todo o que nos ofrezca una nueva forma de hacer las cosas. Lo más importante es no abandonar.

13. Al elegir entre los males, el pesimista elige ambos

Muchas cosas pueden salir mal en la vida. Si siempre vemos las cosas mal, no nos vamos a conformar con uno de esos males, sino que nos podremos en el peor escenario posible y nos vamos a imaginar que todo, absolutamente todo, puede salir mal.

14. Si la caridad no costara nada, todos seríamos filántropos.

La caridad siempre cuesta algo, puesto que implica, en mayor o menor medida, un sacrificio. Ya sea dando dinero, bienes o invirtiendo tiempo, la caridad implica ofrecer algo nuestro a otras personas quienes más lo necesitan. Debido a esto, la caridad no es gratis y por esto no todo el mundo lo es. Si no costara nada todo el mundo intentaría hacer del mundo un lugar mejor.

15. Los padres les enseñan a los hijos a hablar, y los hijos les enseñan a los padres a guardar silencio.

Siempre debemos estar agradecidos a nuestros padres porque ha sido gracias a sus esfuerzos que han conseguido que nosotros tengamos lo que tenemos, tanto en lo material como en lo intelectual y personal. Nos han enseñado a hablar para que podamos expresarnos, dar nuestras opiniones y pedir. Muchos, lamentablemente, mandan a callar a sus padres porque no les interesa saber qué dicen en un acto de terrible egoísmo.

16. Desde lejos toda la gente es buena.

A medida que conocemos más de cerca a alguien vemos sus virtudes y, claro está, sus defectos.

17. Tanto un invitado como un pescado empiezan a oler mal al cabo de tres días.

Hay que saber poner límites de tiempo a nuestras visitas. Si dejamos que alguien pase demasiado tiempo con nosotros, ya sea en nuestra casa o en nuestros círculos sociales, tarde o temprano empezará a asquearnos. Poner distancia, en muchas ocasiones, es lo mejor para una amistad.

18. El conocimiento no ocupa mucho lugar.

Aprender nunca está de más. Cuanto más sepamos, mejor. Por muchos años que tengamos o muchas carreras que hayamos logrado nunca debemos dejar de aprender, sentir curiosidad hacia el mundo que nos rodea y expandir nuestro conocimiento.

19. El ser humano debe vivir, aunque sea por curiosidad.

Nuestras vidas pueden ser muy tristes o aburridas, pero no es excusa para dejar de vivirlas. Siempre pasará algo que nos despierte el interés y la motivación, algo que, quizás, sea un giro de 180º y cambie por completo nuestra vida.

20. El sordo escuchó cómo el mudo dijo que el ciego vio cómo un cojo corría más rápido que un tren.

El significado de este proverbio es claramente muy instructor. Viene a decir que no podemos fiarnos de la palabra de alguien que no sabe o no tiene habilidad de lo que está hablando.

Al igual que el sordo no puede oír o el ciego no puede ver, no podemos fiarnos de la opinión de alguien quien, sin saber ya de base, ha oído la opinión de otra persona que tampoco sabía de qué estaba hablando.

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