Campesino se emocionó cuando las autoridades le devolvieron sus tractores robados. Se los agradeció

El hombre de Minas Gerais se deshizo en complementos para la Guardia Civil por devolverle la herramientas que hacía posible su trabajo.

Puede que quienes vivimos en las ciudades, no pasemos el tiempo suficiente considerando de dónde o cómo es que obtenemos muchos de los ingredientes que usamos a diaria para preparar nuestras comidas. Pero en otros sectores de los distintos países, hay personas que tienen relaciones más directas con la comida, en particular, con la obtenida por medio de la agricultura.

Así es para miles de millones de campesinos en todo el mundo, quienes se dedican de sol a sol a cultivar y extraer las hortalizas, cereales y toda clase de nutrientes que el resto consumimos.

Para lograr esto, ellos se sirven de una gran y efectiva clase de implementos, los que han mejorado mucho con el paso de las décadas. Una de ellas es la manera de arar la tierra, que fue pasando de una manera manual, a usar animales de tiro a hoy en día, usar efectivas máquinas como los tractores. 

Esto explica la emocionante fotografía que fue compartida por Terra, donde se ve a un hombre que literalmente cae de rodillas al recuperar su tractor.

Todo ocurrió en Minas Gerais, Brasil, donde la Guardia Civil hizo un notable trabajo. La información que se maneja es que el hombre había sido víctima de un robo por grupos organizados, los que se llevaron nada menos que su principal herramienta de trabajo: dos tractores. 

Él los había dado por perdidos, cuando fue contactado por las autoridades.

Luego de avisarle que habían podido localizar a los ladrones, le avisaron que se dirigían donde él. Incluso al escucharlo por teléfono, el hombre se emocionó al verlo con sus propios ojos: sus tractores habían sido regresados y estaban ahí para él, enteros y esperando para volver a ser puestos en marcha. 

Quien habría sido clave para recuperar los tractores, fue un camionero de una región adyacente a Minas Gerais.

El hombre llamó a las autoridades para avisar que había sido contratado para trasladar esos tractores, sin saber su procedencia. Aún así, algo le había parecido raro de quienes lo contrataron, por lo que prefirió revisar con ellos. Así fue como descubrieron que quienes le encargaron el transporte de las máquinas, habían sido personas que dejaron a un hombre trabajador sin sus herramientas con las que cosechar. 

Es una prueba de que incluso quienes no lo saben, colaboran en los ciclos que nos llevan a poner comida sobre la mesa de millones de personas.

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