“Él no era un criminal”: Mamá perdonó al joven que causó la muerte de su hija. Luchó por su libertad

Elizabeth Jiménez perdió a su hija María en el 2017 en un accidente de tránsito, causado accidentalmente por el chico con el que salía. Ella lo perdonó porque comprendió que fue algo que pasó sin querer, y trabajó duramente para tratar de salvarlo de la cárcel.

Los accidentes muchas veces dejan terribles cicatrices de las que cuestan sanar, pero hay otras ocasiones en que se convierten en oportunidades para ser mejores personas y humanos, sin quitarle lo malo a la tragedia en sí, pero que de alguna forma nos hace más fuertes.

Esta es la historia de Elizabeth Jiménez, una madre que perdió a su hija María en un accidente de tránsito, pero que supo salir adelante de la manera más admirable posible.

Originaria de Costa Rica, María estudiaba lingüística en la Universidad de Brighton (Inglaterra) y dentro de sus metas estaba viajar a Corea del Sur para enseñar inglés y aprender de la cultura coreana. También era una de las líderes del grupo juvenil de la Iglesia, donde conoció a Nick, un chico de Singapur que estudiaba en la Universidad de Surrey (Inglaterra) y con el que empezó a salir en el 2017, según BBC News Mundo.

En el día del accidente fueron a comer juntos, y María había bebido vino por lo que le pidió a Nick que manejara por ella a su casa. “No tenía los seguros, no conocía las calles de aquí y, como iba a muy alta velocidad, hubo una curva que no supo agarrar y ahí fue donde ocurrió el accidente”, dijo Jiménez a BBC News Mundo.

Ella quedó muy grave en el accidente, y falleció a las pocas horas. “Cuando supe que había muerto, los sentimientos de dolor, culpa y vergüenza me hundieron. No me podía mover, estaba en el piso de la ambulancia, en posición fetal”, declaró Nick al mismo medio.

Nick fue arrestado por “haber causado una muerte por conducción temeraria”, según BBC. Jiménez pensó en él y todo lo que se le venía, por lo que pensó de inmediato en perdonarlo y tratar de ayudarlo porque no tenía a nadie en Inglaterra salvo a su hermano. “No quería que él fuera otra víctima, porque sé de casos en los que la persona que sobrevive queda muy mal por dentro”, dijo la mamá de María a BBC. Apenas se presentaron los cargos en contra de Nick, él tuvo que dejar la casa de estudios y la familia de María lo refugió, y esto sirvió como una especie de terapia para sanarse mutuamente.

Ella estudió muchas leyes para tratar de salvarlo y pueda continuar con su vida normal, sin embargo fue sentenciado a estar un tiempo en prisión y eso quebró a Jiménez. “Él no era un criminal, había cometido un error, sí, muy grave, pero eso no lo hacía un criminal”, dijo a BBC.

Nick salió en libertad casi a finales del 2019 y regresó a Singapur, pero sigue manteniendo el contacto con la familia de María. “Yo nunca sentí que tenía que perdonarlo, pero sí se lo dije porque él necesitaba oírlo. El perdón es solo una puerta, la de la reconciliación”, expresó Jiménez al mismo medio.

Un admirable ejemplo de empatía y amor por el prójimo que enseña que nunca hay que dejarse llevar por los rencores. Cualquiera podría estar en el lugar de Nick algún día.

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