Joven dio su vida tratando de salvar a un perrito que se ahogaba. No pudieron contra la corriente

Franco Pokrajac (Argentina), un fanático de los animales y defensor de sus derechos, escuchó que una mujer pedía ayuda para rescatar a su perrito caído en un canal. No dudó en lanzarse al agua, pero la fuerza del agua significó el fin para él y para el animal, en un acto heroico que fue reconocido por cientos de personas.

Hay héroes en todos lados del mundo, pero pocos son realmente los que serían capaces de entregar hasta su vida por asegurar el bienestar de otro ser. En este caso, un joven entregó su vida para salvar a un perrito que se había caído a un torrentoso canal en Luján de Cuyo (Argentina), en una triste e inspiradora historia a la vez ya que no tuvo el final esperado.

Resulta que Franco Gastón Pokrajac, un chico de 20 años, iba con su madre en un auto el pasado fin de semana cuando, de pronto, escuchó que una mujer pedía ayuda desde fuera: su perro se había caído a un canal aledaño llamado Cacique Guaymallén. Franco no dudó y pidió a su madre que detuviera el vehículo; luego, se bajó y saltó al agua para salvar al peludo.

Pero la corriente del agua estaba muy fuerte y, en cosa de segundos, Franco ya estaba hundido. Betina, su madre, se lanzó al agua para tratar de rescatarlo pero sus esfuerzos no sirvieron de nada. De hecho, los vecinos tuvieron que rescatarla con una cuerda para que la tragedia no se acrecentara.

Poco después, las peores sospechas de Betina se confirmaron: los bomberos locales encontraron el cuerpo de Franco en el interior de un sifón, a unos cuatro metros de profundidad. Estaba junto al perro, pero ninguno logró sobrevivir.

“No dudó, se tiró al agua con el corazón. No pensó, no midió consecuencias. Era salvar a ese perrito que se estaba muriendo (…) mi hijito del alma no pudo salir. Tengo un dolor en el alma que me va a quedar, pero siento que esto nos tiene que dejar una enseñanza. Tenemos que ser solidarios. Tenemos que dar lo mejor de nosotros sin mirar a quién. Sin mirar si es buena o mala persona”.

—Betina, mamá de Franco Pokrajac, a El Nueve de Mendoza—

Y no es que Franco haya actuado de forma impulsiva, sin ningún motivo detrás, sino que todo lo contrario. El joven era miembro de la ONG Misión Animal, dedicada a proteger y defender a animales abandonados y enfermos. De acuerdo a sus conocidos, Franco tenía una pasión genuina por el cuidado de estas criaturas y “ponía a los animales por sobre todas las cosas”.

Por lo mismo, cientos de personas y unas cuantas organizaciones le dedicaron sentidas publicaciones en sus redes sociales, destacando su espíritu altruista y protector.

Es que no puede ser de otra manera. A pesar de que el esfuerzo de Franco no fue suficiente para lograr su cometido, la acción y la intención son lo que vale. Y en este caso, sus acciones denotan una nobleza que llega a emocionar hasta las lágrimas.

¡Descansa en paz, Franco!

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