Joven transforma basura plástica en ladrillos de construcción económicos y superresistentes

Edgar Edmund es un joven africano que gracias a su novedoso método de reciclaje, ha logrado que toneladas enteras de plástico dejen de llegar a los océanos.

El joven nacido en Arusha, Tanzania, se convirtió es el campeón del Premio Infantil del Clima 2017. Al observar cómo los residuos y los desechos de plástico se sumaban a los problemas ecológicos en su territorio, Edgar decidió abordar el problema en de raíz, creando un método de reciclaje que dejó a las personas sorprendidas. Con su organización Green Venture Recycles, transforma los residuos de plástico en artículos de construcción inteligentes, asequibles y sostenibles, como tejas y bloques de construcción.

La empresa Green Venture Recycles fue fundada por Edgar con un capital de 20 dólares en su ciudad de origen Arusha, ubicada en Tanzania, África. Una empresa que puso en marcha cuando vio y experimentó todo el plástico y la basura en la naturaleza en su país natal, entonces inventó una máquina que convertía los residuos de plástico en materiales de construcción asequibles, al tiempo que educaba a la gente sobre el problema y creaba varios puestos de trabajo.

Si bien comenzó el negocio con 20 dólares de bolsillo que le dieron sus padres, estos nunca tuvieron la intención de que usara el dinero para iniciar una compañía. “Recuerdo que era diciembre y mi madre me dio para comprar ropa de Navidad. Luego tuve que mentirle y decirle que había perdido el dinero“, señaló Edgar.

Por aquel entonces, Edgar cuenta que tuvo que recorrer las calles de la ciudad recogiendo residuos de plástico para sus primeras pruebas. Es algo que a su padre no le hacía especial ilusión. “En realidad, mi padre no quería que lo hiciera… porque la gente decía: ‘¿Estás loco, por qué estás recogiendo basura por todas partes? Así que no me apoyaba”, señaló el joven Edgar.

Pero desde que empezó a recoger diversos elogios, su padre ha tenido un “gran cambio de mentalidad” sobre la forma de pensar en su negocio.

Green Venture se financia actualmente con el dinero de los premios que ha recibido Edgar y con una inversión de 50.000 dólares que la empresa consiguió de una compañía de origen sueco.

Dice Edgar: “Creo que el progreso que hemos hecho como Green Venture y todos los premios y reconocimientos que hemos obtenido, han cambiado la perspectiva de mi padre sobre la gestión de residuos y mi negocio de reciclaje.”… “Ahora puede ver el potencial que tiene trabajar en la sostenibilidad, y creo que este punto de vista también ha calado en el público en general, ya que ahora la gente que me rodea es más consciente de la sostenibilidad“.

“Hemos conseguido reciclar más de 20.000 kg de residuos de plástico -o sea, 1,2 millones de bolsas de plástico- y los hemos utilizado para hacer paredes y edificios. Estamos a punto de empezar a producir con nueva maquinaria industrial importada de Europa. Además, hemos formado a 4.000 alumnos de escuelas en materia de sostenibilidad medioambiental. Hemos sido capaces de pasar de una idea de 20 dólares a una empresa con una valoración de un cuarto de millón de dólares”. Señaló Edgar en el sitio web weflive.com.

“Las innovaciones de Edgar son brillantes y un buen ejemplo de cómo combinar la responsabilidad climática y, al mismo tiempo, contribuir a un desarrollo positivo, tanto para él como para la sociedad en general”, afirmó Johan Kuylenstierna, presidente del jurado del Premio Infantil del Clima.

Entradas relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *