“La moda es un gran contaminante”: Greta Thunberg fue portada de Vogue y criticó a la industria

Apareciendo en la edición que corresponde a Escandinavia de la prestigiosa revista de modas, Greta señaló que no ha comprado ropa nueva en tres años. Ella cree que no hay que consumir de más, si lo que queremos es cuidar el planeta.

Pocos se hubieran esperado hace un par de años, que la figura que terminaría por representar, encarnar incluso, la lucha por mitigar el calentamiento global, sería una niña adolescente nacida en Suecia. Pero así ha sido la inesperada historia de Greta Thunberg, la activista por el cuidado del medio ambiente, cuya carrera comenzó por medio de una protesta solitaria, y prácticamente simbólica, en las escaleras del senado de su país.

Desde ese momento Greta inspiró toda clase de llamados a huelgas y protestas estudiantiles, apuntadas a generar consciencia sobre el calentamiento global y sus causas.

Teniendo en cuenta que ha conseguido llegar a pronunciar discursos inlvidables desde podios tan prestigiosos como el de las Naciones Unidas, encontrarse en la portada de una revista es algo menor para la activista de 18 años. Pero Greta no apareció en la portada de cualquier publicación, sino que de una de las revistas más populares y respetadas del mundo: Vogue.

Se trata en particular de la edición correspondiente a Escandinavia de la revista, quienes retrataron a la chica sueca de 18 años en un bosque cercano a su casa.

Aprovechando que estaba figurando en la portada de uno de los íconos de la industria de la moda y la alta costura, Greta criticó a la industria de la moda por ser uno de los productores de contaminación más grandes del mundo:

“No se puede producir moda en masa ni consumir de forma “sostenible” tal y como está configurado el mundo hoy en día. Esa es una de las muchas razones por las que necesitaremos un cambio de sistema. La última vez que compré algo nuevo fue hace tres años y de segunda mano. Sólo tomo prestadas las cosas de la gente que conozco”

–Greta Thunberg para Vogue Escandinavia–

La activista ha señalado en más de una ocasión que son los excesos de las distintas industrias del mundo las que nos han llevado a un punto en el que no parece haber vuelta atrás. Es por esto mismo que Greta ha tenido que llevar una vida de lo más particular y austera: la activista es criticada constantemente por intentar “chantajear emocionalmente” a las personas. Viajar en un yate que no genera emisiones e incluso declarar con qué se viste, son parte de las cosas que debe llevar a cabo para defender la consecuencia de lo que dice, con lo que hace.

Como sea, ella no es la culpable del problema en el que todos nos encontramos, sino que una reacción a décadas de producir productos sin considerar el futuro.

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