Las 20 mejores frases de Albert Einstein

Einstein es uno de los físicos más importantes de la historia

Albert Einstein es uno de los científicos más importantes de la historia, el físico con mayor trascendencia en el siglo XX. Hoy queremos recopilar las 20 mejores frases de Albert Einstein, un hombre con un gran conocimiento y una interesante filosofía.

Einstein falleció a la edad de 76 años y está enterrado en el National Museum of Health and Medicine, en Silver Spring, en el estado de Maryland (Estados Unidos).

Estas son las mejores frases de Albert Einstein:

Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.

Nunca consideres el estudio como una obligación, sino como una oportunidad para penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber.

La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa.

Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.

Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro.

Comienza a manifestarse la madurez cuando sentimos que nuestra preocupación es mayor por los demás que por nosotros mismos.

Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad.

Vivimos en el mundo cuando amamos. Solo una vida vivida para los demás merece la pena ser vivida.

Los grandes espíritus siempre han encontrado una violenta oposición de parte de mentes mediocres.

Al principio todos los pensamientos pertenecen al amor. Después, todo el amor pertenece a los pensamientos.

Si A es el éxito en la vida, entonces A = X + Y + Z. Donde X es trabajo, Y es placer y Z es mantener la boca cerrada.

El azar no existe; Dios no juega a los dados.

No podemos resolver problemas pensando de la misma manera que cuando los creamos.

Intenta no volverte un hombre de éxito, sino volverte un hombre de valor.

Hay dos maneras de vivir su vida: una como si nada es un milagro, la otra es como si todo es un milagro.

El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir.

El que no posee el don de maravillarse ni de entusiasmarse más le valdría estar muerto, porque sus ojos están cerrados.

El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad.

Tengo una pregunta que a veces me tortura: estoy loco yo o los locos son los demás.

En los momentos de crisis, solo la imaginación es más importante que el conocimiento.

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