Las 25 mejores frases de Maximilien Robespierre

Reflexiones de Maximilien Robespierre, útiles para comprender al líder de la Revolución francesa.

Maximilien Robespierre fue un célebre político, orador y escritor francés nacido en la ciudad de Arras durante el año 1758.

Las ideas de Robespierre fueron las que inspiraron la sociedad que nació después de la Revolución Francesa y, en gran parte, estas ideas son las mismas que han inspirado las constituciones de una gran cantidad de países occidentales actuales.

Frases y reflexiones de Maximilien Robespierre, político y revolucionario francés

Robespierre es uno de los escritores y políticos que un mayor impacto han tenido en nuestra sociedad y posiblemente es por eso que en algún momento de tu vida has oído hablar en algún sobre él.

Pero… ¿qué es lo que conoces realmente sobre esa figura histórica? A continuación podrás encontrar una selección con las mejores frases de Maximilien Robespierre, unas citas con las que podrás descubrir cuáles eran sus ideales y maneras de entender la realidad.

1. Los países libres son aquellos en los que son respetados los derechos del hombre y donde las leyes, por consiguiente, son justas.

Es cierto que sin libertad individual y sin derechos básicos ningún país puede considerarse a sí mismo un país realmente libre.

2. Cuando el trabajo es un placer, la vida es una alegría! Cuando el trabajo es un deber, la vida es una esclavitud.

Una frase que sin duda en la actualidad aún sigue conservando una gran verdad. Todos deberíamos dedicarnos a aquello que realmente nos apasiona.

3. Castigar a los opresores de la humanidad es clemencia, perdonarlos es barbarie.

Cuando una persona hace el mal, es inevitable que más tarde o más temprano ese mal termine volviendo hacia él.

4. Los siglos y la tierra son los despojos del crimen y de la tiranía; la libertad y la virtud apenas se han posado un instante sobre algunos puntos del globo. No creo, sin embargo, que la virtud sea un fantasma, ni creo que haya que desesperar de la humanidad, o dudar un solo momento del éxito de vuestra gran empresa. El mundo ha cambiado, y todavía tiene que cambiar.

La revolución francesa la cual Robespierre inspiró, fue un primer paso muy importante el cual terminó derivando en la sociedad moderna que hoy todos conocemos.

5. El secreto de la libertad radica en educar a las personas, mientras que el secreto de la tiranía está en mantenerlos ignorantes.

Sin educación una persona nunca será totalmente libre, pues sin ella es imposible que dicha persona termine creando esa vida con la que sueña para sí misma.

6. Se puede abandonar una patria dichosa y triunfante. Pero amenazada, destrozada y oprimida no se le deja nunca; se le salva o se muere por ella.

Como podemos ver en esta cita Robespierre era sin duda todo un patriota, pero por desgracia para las élites de aquellos tiempos era un patriota el cual no luchaba por salvaguardar los intereses de los monarcas de la época.

7. El que pide con timidez se expone a que le nieguen lo que pide sin convicción.

Cuando deseamos algo fervientemente debemos demandarlo con fuerza, pues de otra forma nuestras peticiones muy rara vez serán escuchadas por aquellos que tienen el poder necesario para hacerlas realidad.

8. Los que niegan la inmortalidad del alma se hacen justicia.

Aunque en aquellos años la religión era un factor muy importante dentro de la sociedad francesa, era a causa de los filósofos de aquellos tiempos que muchas personas comenzaban poco a poco a desencantarse de aquellas ideas religiosas que hasta ese momento muchos habían poseído.

9. El gobierno de la revolución es el despotismo de la libertad contra la tiranía.

La revolución era un paso sin duda muy doloroso y que además costaría una gran cantidad de bajas pero Robespierre estaba totalmente convencido, de que era un paso totalmente fundamental para poder lograr el glorioso porvenir que su nación realmente se merecía.

10. Hay algunos hombres útiles, pero ninguno es imprescindible. Sólo el pueblo es inmortal.

Como individuos aislados todos somos débiles y eso es algo que Robespierre sin duda siempre tuvo muy presente.

11. El fundamento único de la sociedad civil es la moral.

Como sociedad es fundamental que todos nos respetemos entre nosotros, pues todos deberíamos saber que sin moral, sin respeto y sin principios una sociedad nunca podrá alcanzar su cenit.

12. Si la virtud es perfecta, tal vez el hombre sea el imperfecto.

Como seres humanos todos somos imperfectos, todos deberíamos tener muy claro que no hay ni una sola persona en el mundo que no posea un defecto del cual muy probablemente se avergüence.

13. Porque siento compasión por los oprimidos, no puedo sentirla por los opresores.

Si el opresor no es castigado los oprimidos nunca podrán ser debidamente recompensados, aquel que hace el mal siempre debería saber que más tarde o más temprano muy probablemente terminará pagando por sus actos.

14. Nací para combatir el crimen, no para gobernarlo.

Durante la revolución francesa se llevaron muchos actos a cabo que sin duda no deberían haber sucedido pero algo que Robespierre sabía muy bien, es que una revolución nunca puede ser controlada ni por una persona ni por un grupo en concreto de individuos.

15. Nada es justo más que lo honesto; nada es útil más que lo justo.

La justicia debía ser la misma para todos los franceses y gracias a aquella revolución, ese es un derecho que aún perdura hasta el día de hoy.

16. ¿Hasta cuándo el furor de los déspotas será llamado justicia y la justicia del pueblo, barbarie o rebelión?

El pueblo francés tomó la firme decisión de decir basta y los opresores fueron testigos, de hasta dónde había llegado el hartazgo de los que ellos hasta ese momento suponían sus lacayos.

17. Almas de fango, que no apreciáis más que el oro, no quiero tocar vuestros tesoros, por impuro que sea su origen.

Los derechos fundamentales son más importantes que cualquier riqueza material que podamos poseer pues sin ellos, ninguna persona puede ser realmente libre y dueña de sí misma.

18. Me honra saber que muchos me están recordando por las personas de todos los institutos, o sea, que me están diciendo las acciones que hago, es para estar orgulloso. ¿no?

Robespierre solo fue un simple ideólogo aunque sus palabras causaron un cambio radical en la población, el cual terminaría siendo fatídico para los monarcas y también terratenientes de aquella época.

19. La lástima es traición a la patria.

Aquel que hasta ese momento había hecho el mal hacia los demás no debía ser perdonado, pues de otra forma la sociedad francesa nunca podría avanzar con buen pie hacia el futuro que esta realmente se merecía.

20. Una gran revolución no es más que un crimen estruendoso que destruye a otro crimen.

Un pueblo oprimido siempre con el paso del tiempo terminará por revelarse pues la paciencia de un pueblo aunque es cuantiosa, más tarde o más temprano siempre termina por agotarse.

21. Si el resorte del gobierno popular en tiempos de paz es la virtud, el resorte del gobierno durante la revolución son, al mismo tiempo, la Virtud y el Terror; la virtud sin la cual el terror es mortal; el terror sin el cual la virtud es impotente.

Robespierre sabía muy bien que la revolución pasaba sí o sí por el uso de las armas pues de otra forma, esta nunca lograría cumplir con su objetivo.

22. Cuando el gobierno viola los derechos del pueblo, la insurrección es para el pueblo el más sagrado e indispensable de los deberes.

Si el estado no respeta nuestros derechos como ciudadanos tenemos el deber de intentar hacerlos respetar, esta es una máxima que este genial pensador siempre respetó a lo largo de toda su vida.

23. El peor de todos los despotismos, es el gobierno militar.

Robespierre sabía que de no ser completamente exitosa la revolución francesa el gobierno podía quedar en manos de los militares, un final que incluso era mucho peor que el presente que hasta ese momento los franceses habían vivido.

24. No podemos hacer una tortilla sin romper los huevos.

Ningún gran logro se puede llevar a cabo sin hacer las concesiones oportunas. El fin de una época gracias a la revolución supuso un nuevo comienzo para millones de franceses.

25. Si invocan el cielo, es para usurpar la tierra.

Según las ideas de Robespierre, ningún rey era el dueño legítimo de aquella tierra que pisaba, pues en una sociedad realmente justa como es lógico todos los hombres siempre nacen con los mismos derechos y obligaciones.

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