Lingüista dice que el lenguaje inclusivo es una pérdida de tiempo: “No aporta y lo complica todo”

Para la lingüista y profesora en la Universidad de Barcelona (España) Carme Junyent, aunque rechaza el uso del lenguaje inclusivo, este seguirá vigente. “Es una imposición que ya está bien (…) Quien quiera hablar y escribir así que lo haga, pero que a los demás nos dejen en paz”, dijo.

El lenguaje inclusivo, a pesar de que genere controversia y muchos se opongan a su uso, parece que llegó para quedarse. Analizado desde el punto de vista de la lingüística parece una aberración, aunque las minorías argumentan que es necesario esta porción de representación que les ofrecen los adjetivos neutrales.

Para la lingüista y profesora en la Universidad de Barcelona (España) Carme Junyent, el lenguaje inclusivo no está cerca de caer en desuso, por el contrario, es una nueva forma de comunicación que seguirá vigente en la sociedad, aunque no la comparte. De hecho, lo considera un error.

“Todo esto del lenguaje inclusivo es una imposición desde arriba, y quería decir que ya está bien. Y que quien quiera hablar y escribir así que lo haga, pero que a los demás nos dejen en paz“, comentó Junyent, en una entrevista para el diario español El País.

Este tipo de lenguaje nació de la necesidad de terminar con el dominio de la representación masculina en el plural que se haga referencia tanto a hombre como mujeres, como el uso de “todes” en vez de “todos” o “elles” en lugar de “ellos“. Pero, aunque se trata de una causa feminista, para Junyent que se identifica con este movimiento, el lenguaje inclusivo le ha restado méritos a la lucha femenina.

“Muchas veces ese lenguaje ridiculiza la lucha de las mujeres. Y obstaculiza el mensaje, porque acabamos hablando de cómo se dicen las cosas en vez de qué se dice”, expresó la también escritora.

En ese sentido, reafirmó que su más reciente libro Somos mujeres, somos lingüistas, somos muchas y decimos basta, defiende el uso del masculino como plural en el español. De hecho, no solo rechaza el “todes” o el “elles“, sino que también está en contra del “todos y todas“, “ellos y ellas“, entre otros ejemplos, porque los considera innecesarios y redundantes.

“Soy feminista porque no puedo ser otra cosa, pero no he hecho este libro por ser feminista, sino por ser lingüista. Y sé que ese lenguaje no solo no aporta nada, sino que lo complica todo“, enfatizó la académica.

Y para Junyent lo que ha ocurrido con este tema es que no se han escuchado a quienes saben del área, sino que se ha sido una manifestación de una parte de la sociedad para normalizar este tipo de comunicación.

“Alguien tiene una ocurrencia y empieza a proponer cosas. Cosas que, si sabes cómo funcionan las lenguas, no tienen sentido. Pero como nadie escucha a los profesionales… Aunque tampoco los profesionales han hablado“, dijo.

“Estamos perdiendo tiempo y recursos en algo que no sirve para nada… porque, por ejemplo, ya hemos constatado que las niñas se autoexcluyen. Hay niñas que tú les dices ‘Esta película es para niños’ y te contestan: ‘¿Y para niñas no?’. Y yo creo que eso es negativo”, argumentó.

“En el caso del castellano la Real Academia Española sí que dejó clara su postura y dijo que esto no tenía sentido, y lo hizo con un informe muy razonado de Ignacio Bosque”, añadió.

Además, la lingüista destacó que se debe atender los posibles adoctrinamiento. “Hay profesores que obligan a sus alumnos a escribir así. ¿Quién ampara al alumno? En la enseñanza hay directrices claras. Los textos que publica la Universidad de Barcelona están todos escritos así. Eso sí, no han consultado a ningún filólogo“, expresó.

Mientras, en el caso de la comunidad LGTBIQ, que hacen uso del lenguaje inclusivo también para integrar a las personas no binarias, afirmó que se debe insistir en el tema de derechos y no de la lengua.

“En que todos los que no se sienten ni hombre ni mujer quedan excluidos. El problema no es la lengua. El problema es que nos acepten a todos como somos y que podamos vivir la vida que queremos. Si alguien conoce un cambio social producido como consecuencia de un cambio lingüístico, yo me replanteo todo. Pero no hay ejemplos de eso”, sentenció.

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