Mamá castigó a hija haciéndola vender dulces en la calle por faltarle el respeto. Quiere que valore

Karen Mejía de México, estuvo en las noticias cuando le impuso un castigo muy particular a su niña. La idea era que aprendiera a valorar el trabajo que ella llevaba acabo para darle la vida que tenía.

Dicen que nadie sabe mejor que es lo que le corresponde y necesita un chico o una chica, como su madre. Debido a que es ella quien los trajo al mundo, así como quien ha pasado más tiempo a su lado, la sabiduría popular nos señala que es esta persona quien debería tener el veredicto final sobre las decisiones de importancia en la vida de estos chicos que aun están en crecimiento.

Pero a veces, estas decisiones pueden generar no poca polémica. Especialmente cuando de lo que estamos hablando es la manera en que una madre decide enseñarle una lección a su hija.

Así fue como se creó un polémica en torno a la manera en la que una madre mexicana llamada Karen Mejía de México, decidió que le mostraría a su hija pequeña cómo es que ella le brindaba a casa todas las cosas que ella necesitaba. El método debe haber sido realmente efectivo para imprimir la lección en la cabeza de su pequeña, pero cuando ella la publicó en su Facebook, algunas personas consideraron que estaba siendo demasiado dura. 

Lo que hizo Karen fue escribirle un letrero a su hija, colgárselo del cuello, y enviarla a ganarse el pan a las calles.

Esto no pudo haber sido de manera más literal, teniendo en cuenta que la misión de la chica era vender dulces. El castigo fue inusualmente rudo, teniendo en cuenta que de acuerdo a los registros del momento (esto ocurrió el 2018), ese día hacía mucho calor en México. Así mismo, su madre obligó a la chica a vestir no sus mejores prendas, sino que una combinación no demasiado halagadora. 

El motivo del castigo, fue que la niña habría sido algo desmerecedora con la vida que su madre le había dado.

Dado que la lección buscaba ser que la chica aprendiera a valorar el esfuerzo del trabajo, todo ocurrió porque esta habría sido falta de respeto con su madre y el esfuerzo que esta hacía para conseguirle todo lo que tenía. Viéndolo de esa manera, hace sentido que la niña conozco por sus propios medios lo que es tener que ganarse el sustento del hogar.

Lo que no se esperaba Karen, era que a la chica no le fue nada de mal. Al volver a casa, cargaba con varias monedas, conseguidas por medio de su venta de dulces. Quizás aprendió la lección y también consiguió un extra para la casa.

Entradas relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *