Mujer es la primera en pilotear un helicóptero de la policía de Sao Paulo. Fue su sueño desde niña

“El respeto viene mucho más por mi postura firme que por la ropa que llevo”, dijo a los medios Camila Meggiolaro dos Santos, quien recuerda un poco al personaje de Brie Larson en “Capitana Marvel”.

Ahora que las diferencias entre las costumbres y exigencias de los dos géneros han comenzado a aliviarse (así como también el hecho de que solo existen dos géneros ha dejado de ser una inmutabilidad), cada vez vemos más hombres o mujeres dedicándose a tareas que solían ser reservadas solo para uno de ellos. Encontrarnos con un hombre enfermero, así como quizás una mujer constructora, son cosas cada vez menos raras.

Pero donde estos cambios se han resistido un poco, es en las áreas del orden y la fuerza pública. Particularmente, en los grupos de policías.

Aunque incluso allí, las cosas están cambiando. Prueba de ello es la historia de Camila Meggiolaro dos Santos, una mujer de 30 años oriunda de Sao Paulo, Brasil. Camila fue contactada por un medio local, quien quería que les contara su particular historia: cómo llego a ser la primera mujer piloto de la Policía Civil de Rio Grande do Sul.

Para partir, ella explicó que este siempre fue su sueño. Desde que era muy joven que había empezado a entrenarse para pilotear una de estas máquinas voladoras, ignorando el hecho de que no muchas de las otras chicas que conocía habían optado por seguir este camino.

Su gran motivación era un sincero amor por volar:

“La altura, para mí, no es un problema. Tengo un sentimiento de gran libertad. Miro y pienso: hago lo que quiero con esta máquina. Había muchas mujeres que vinieron del interior y dijeron: ‘Estoy sola’. Y solía decir: ‘Yo también estoy sola, nunca he tenido nada, y tuve que luchar sola para ser ese policía que te atiende’”

–Camila Meggiolaro dos Santos para GZH–

Fue debido a la pandemia, y los problemas para movilizar personal que esto implico, que abrieron las posibilidades para que nuevas personas hicieran el curso para manejar un helicóptero con la fuerza de policía local. Camila aprovechó la oportunidad sin nunca mirar hacia atrás: ahora que surca los cielos al mando de su nave, puede ser feliz.

Aún así, ella tiene claro que su historia es más una excepción que la norma:

“Una niña se me acercó y me dijo: ‘Tía, ni siquiera sabía qué mujer podía conducir’. No tuve ese estímulo, fue algo totalmente lejano. Nunca tuve una instructora, nunca volé con una mujer. Es un ambiente muy masculino”

–Camila Meggiolaro dos Santos para GZH–

Una historia que nos habla de la positiva manera en la que hoy, todos pueden llevar a cabo sus sueños.

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