Oficial de policía adoptó a una niña que rescató de una familia donde recibía maltratos

¿Hasta dónde llega el deber de un policía? Brian Zach, un oficial de Arizona (EE.UU.), se replanteó esa misma pregunta cuando quiso adoptar a la pequeña Kaila, tras salvarla de un caso de abuso infantil en su propia familia

Zach es el teniente del Departamento de Policía de Kingman y conoció a la niña de 4 años cuando él y su pareja recibieron una llamada para ir a revisar su casa en marzo de 2018. Cuando fue a salvarla, inmediatamente se encariñaron y comenzaron a conocerse mientras llegaba el Departamento de Servicios Infantiles a atender el caso.

“Estuvimos coloreando, comimos bocadillos. También me tomó de la mano y era una cosita linda. Una vez que llegaron los detectives, la recogieron y la llevaron al hospital”, recordó en una entrevista.

El hombre, quien es padre de otros dos hijos, se fue a casa conmovido de tan especial encuentro. Cuando llegó con su familia, decidió contarle a su esposa Cierra, quien también resultó enternecida por lo sucedido.

Según el informe de las autoridades, Kaila tuvo que ser llevada a un centro médico para recibir tratamiento por múltiples lesiones como resultado del abuso físico que había sufrido por parte de sus familiares.

A medida que avanzaba el caso de la pequeña en los tribunales, era muy difícil encontrar un conocido que quisiera acogerla. Por esa razón, la pareja decidió intervenir para hacerse cargo de ella mientras encontraban un hogar que la adoptara.

“Vivíamos cada semana sin saber si ella volvería con sus padres biológicos o cuánto tiempo la íbamos a quedar. Nuestro objetivo era amar y cuidar a esta pequeña niña mientras sucediera”, afirmó Zach.

Los días que pasaron con Kaila sirvieron para formar un vínculo entre ella y toda la familia del oficial de policía. Incluso, a los pocos días de vivir con ellos, la niña ya le decía ‘mamá’ a Cierra.

En agosto de 2020, 30 meses después de que ella llegara a su cuidado, los Zach adoptaron oficialmente a Kaila en el Tribunal Superior del condado de Mohave en la ciudad de Lake Havasu.

Según cuentan sus nuevos padres, La niña es un “personaje” y le encanta estudiar en la escuela, los animales, bailar y jugar. Aunque era tímida cuando llegó, “ahora, le encanta hablar”.

“Ella está feliz y ha florecido”, concluyó su papá.

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