Orca estancada entre las rocas lloró hasta que fueron a ayudarla

Sabía que la gente le ayudaría y no dejó de llorar hasta que llegaron y la rescataron

Gracias a sus lamentos y la ayuda de voluntarios, la orca pudo sobrevivir y volvió al océano.

En la Isla Príncipe de Gales, Alaska, una orca quedó atrapada entre unas rocas, luego de que bajara la marea. Algunas personas que estaban cerca comenzaron a escuchar el llanto de la ballena y no dudaron en acercarse a ayudar.

El ejemplar medía unos seis metros y se encontraba en una grieta entre la formación rocosa de la costa. Estaba al menos a metro y medio sobre la línea de la marea.

Un grupo de navegantes encontró esta terrible escena y dio aviso a la Guardia Costera de Estados Unidos para que enviaran ayuda profesional. Mientras tanto, los navegantes se pusieron a rociar a la orca con agua de mar; para mantenerla humectada y viva.

También tuvieron que ahuyentar a las aves marinas que estaban sobrevolando alrededor esperando comerse viva a la orca.

EL capitán del yate, Chance Strickland dijo que la orca estaba llamando a sus compañeras que nadaban cerca del área. Lloraba desesperadamente por volver al mar.

En su intento por escapar de las rocas; la orca se lastimó y se hizo algunas heridas.

Lo único que los humanos podían hacer para asegurar su supervivencia era seguir rociando a la orca con agua de mar y tratar de evitar que se moviera para que no se lastimara más.

Y esperar a que la marea subiera de nuevo para que por fin pudiera salir nadando de entre las rocas.

Se cree que la orca estaba cazando sobre la formación rocosa, y cuando la marea bajó, la orca ya no pudo salir de allí.

La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica, NOAA por sus siglas en inglés; llegó al lugar para relevar a los voluntarios.

Luego de seis horas, la marea finalmente comenzó a subir y a las 3:00 pm la orca por fin pudo regresar al agua.

Primero nadó de manera confusa en zigzag pero cuando se orientó, nadó rápidamente hacia su manada. La NOAA siguió al ejemplar por un rato para asegurarse de que estuviera bien.

Las autoridades canadienses mencionaron que el ejemplar era una orca de Bigg o transeunte, conocida como T146D. Este tipo de orcas habita en el norte del Océano Pacífico; viven en grupos pequeños y recorre grandes distancias. Se les llama orca de Bigg en honor al biólogo marino Michael Bigg, pionero en el estudio de la especie.

Afortunadamente esta bella orca pudo volver al mar con su manada y esperamos que viva aún muchos años más.

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