Pareja de ancianos cumplió 77 años de matrimonio y lo celebraron con la boda que no pudieron tener

Royce y Frankie King se casaron en 1944, dos días antes de que él tuviera que irse a la Segunda Guerra Mundial y no hubo tiempo para casarse como hubieran querido. Gracias a los trabajadores del Hospicio St. Croix (Estados Unidos) vivieron eso que les faltó, y fue igual o más emocionante de lo que pudo ser ese año.

Muchas veces el presupuesto o tiempo se convierten en obstáculos para organizar un matrimonio ideal, y ocasionalmente se suman ciertos momentos históricos, por ejemplo la pandemia puede hacer eso hoy en día, pero en otros tiempos fueron las guerras mundiales. Aunque claro, esto ocurre todavía con las que no son muy conocidas.

Royce y Frankie King son una pareja de ancianos de Olwein (Estados Unidos) y hace poco cumplieron 77 años juntos desde el día en que se casaron. Él tiene 98 años y ella 97. Su boda se hizo dos días antes de que Royce viajara al extranjero para trabajar en la Segunda Guerra Mundial en 1944, y debido a esto no pudieron tomar fotografías ni celebrar en grande como hubiesen querido, según Insider.

Hoy los dos reciben los cuidados profesionales del Hospicio de St. Croix en su casa, y los trabajadores de esta organización tuvieron la brillante y hermosa idea de planificar una celebración por cumplir un nuevo año juntos.

De acuerdo a la misma fuente, la fiesta se hizo en el patio trasero de su casa, con pastel, invitados y a los esposos los vistieron de novios para la ocasión, como si se casaran por primera vez. A la vez, para llenar el vacío que tenían por no haberlo festejado como debía en 1944, y todo por culpa de la guerra.

La hija de Frankie, Sue Bilodeau, la ayudó a ponerse el vestido de novia y arreglarse, ya que era un día muy importante y debía lucir más bonita de lo normal. La prenda era de estilo vintage y la entregó el hospicio.

Para hacer más grande la sorpresa, vendaron los ojos de Royce para que no viera a su novia antes del gran momento.

“Bajamos a mamá por los escalones traseros y cruzamos el patio, y luego se paró frente a papá, y luego pude quitarle el pañuelo. Le dije: ‘¿Estás lista para ver a tu novia?’”, dijo Bilodeau a Des Moines Register. Aseguró al mismo medio que él tuvo “la sonrisa más grande del mundo” apenas la vio.

Es casi imposible que cualquiera que vea esto no se conmueva ante la ternura de esos novios, sobre todo para la fotógrafa que capturó los momentos. “Fue muy difícil no llorar detrás de la lente cuando pude presenciar la emoción con esta hermosa pareja, y el amor y la compasión que su equipo vertió en la preparación de este evento para ellos”, dijo Hilary Michelson en un comunicado proporcionado por el hospicio.

¡Vivan los novios!

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