Pato ayudó a chico a recuperar la sandalia que había perdido. Le evitó que se ensuciara en el barro

Un considerado plumífero fue de inmediato a ayudar a un niño cuando a esté se le cayó una sandalia en el barro. Le tomó un par de intentos, pero logró devolvérsela.

Si uno de nosotros ve a un perrito entrenado realizando una tarea para una persona, puede que nos alegremos, pero nadie podría señalar que es algo increíble, o que nunca había visto algo similar. Bastante distinto es cuando vemos a un animal de granja realizando una tarea para ayudar a una persona. Estamos hablando de animales que saben vivir dentro de un espacio dominado por un humano, pero que normalmente, no tienen la capacidad para aprender trucos o tareas complejas.

Todo eso lo puso en duda un hacendoso pato, que le hizo un favor a un chico sin que nadie se lo pidiera.

Todo comenzó cuando el chico en cuestión perdió una de sus sandalias. La prenda cayó por el costado de un montículo hacia un sector con tierra suelta y aparentemente, húmeda. Si el chico bajaba a pie pelado a ese sector, era muy probable que a lo menos, se ensuciara los pies. Eso era lo que tenía en cuenta su amigo ganso, quien se puso manos a la obra de inmediato.

Yendo de inmediato hacia la sandalia, el pato se esfuerza por tomarla en su pico.

El primer intento la logra tomar, pero apenas se gira para llevarla, se le cae. Pero esto no le significa declararse derrotado: el pato simplemente vuelve a buscarla. El chico a estas alturas ya se ve entretenido, más maravillado por la amistad del pato que de su problema original.

Luego de dos intentos más, el pato se ve listo para entregar la sandalia.

Así es como eventualmente consigue pasársela al chico, quien se la vuelve a poner sin ningún problema. El tierno final del video es el pato subiendo a donde se encuentra su amigo, y ambos alejándose juntos.

A pesar de que los plumíferos de granja no suelen tener fama de entrenables, sí hay casos excepcionales donde se les puede enseñar cómo llevar a cabo algunas tareas básicas.

Aún así, lo más destacado de este video es la manera en la que el patito va por cuenta propia a buscar la sandalia. Apenas la ve pasar a su lado, se pone manos (¿alas?) a la obra. La sonrisa del chico lo dice todo: se siente bien acompañado por ese responsable y cariñoso patito.

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