Pequeño de 10 años hornea pasteles para pagar cirugía reconstructiva. Sueña con ser cocinero

A partir de su pasión por la pastelería, Joaquín Nahuel ha reunido poco a poco el dinero para pagar una cirugía tras terminar con el 25% de su cuerpo quemado. Ya le ha cocinado al plantel de Boca, hace rifas con sus productos y esperar convertirse en un pastelero profesional.

Aprendió solo a cocinar y decorar, y ahora ya organiza rifas a beneficio para pagar su operación. Esa es la historia de Joaquín Nahuel, un niño de 10 años proveniente de Argentina, que utiliza su pasión por la cocina para costear una costosa intervención que ya necesita urgente.

Hace cuatro años atrás, Joaquín sufrió un grave accidente en su casa por el que terminó con 25% de su cuerpo quemado, pero luego de pasar en terapia intensiva y salir adelante, necesita una operación para continuar su desarrollo. Algo que pretende costear con sus deliciosos pasteles.

El pequeño no ha hecho ningún curso y se inspiró gracias a su abuelo, quien era experto en cocinar bizcochuelos para acompañar a la hora de tomar mate. Sin embargo, Joaquín dio un paso más adelante y gracias a YouTube ha aprendido lo que sabe. 

“Él arrancó a los seis años cuando mi papá le dijo de hacer bizcochuelos para el té. Le hinchaba para hacerlas, pero en ese momento no las hacían con relleno. Después él empezó solo a hacerlas con el relleno y luego vino el decorado de las tortas y así comenzó el interés. Pero eso lo hacía solo”, relata Raquel Escobar, de 29 años, la madre del niño.

La primera torta que hizo por iniciativa propia estaba decorada con confites, pero con el tiempo Joaquín ha perfeccionado la técnica y hoy se muestra mucho más profesional con el tema de la decoración de sus productos. 

Gracias a su profesionalismo, el pequeño y su familia han organizado diferentes rifas para reunir el dinero necesario para sus operaciones, aunque otra parte de los recaudado es donado a comedores y merenderos. “Hace cuatro meses empezamos a juntar plata para una operación con un sorteo de una torta. Y al tercer sorteo él empezó a sacar tortas bien hechas, con tremenda decoración, bien de dulce de leche”, cuenta su madre.

Como te contábamos , el accidente dio lugar hace ya casi cuatro años, cuando Joaquín y su hermano estaban jugando con una botella de alcohol y la rociaron sobre unas brasas aún encendidas. El fuego alcanzó su cuerpo y fue internado de gravedad por un mes para recuperarse. “Estaba jugando con mi hermano, era el cumpleaños de mi mamá, agarramos el alcohol y había quedado brasa. Le tiramos a la brasa y nos prendimos fuego los dos”, recuerda.

Sin embargo, en ese momento los médicos les advirtieron a los padres que Joaquín necesitaría otra cirugía a futuro debido a la cicatriz de su cuello y cara. “Necesita cuatro expansores cutáneos para una reconstrucción facial que cuestan 500 dólares cada uno y son únicamente para la cara. Esa es la primera que le van a hacer y si sale todo bien siguen con el cuerpo. Pero todo depende de su crecimiento, a medida que vaya creciendo y se vea el movimiento de su cabeza se va a realizar”, explica Raquel.

Actualmente, “Joaco”, como le dicen de cariño, ya abrió una página en Facebook llamada “Delicias JN” para recibir pedidos y seguir reuniendo dinero. Por otro lado, logró cumplir su sueño de visitar el estadio de Boca Juniors —el club de sus amores— y sorprender a los jugadores con sus creaciones.

Pese a su corta edad, su esfuerzo y valentía lograrán convertirlo en ese pastelero que sueña ser.

Entradas relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *