Perro rescatado recibió los mejores días de su vida antes de fallecer: Viajes, golosinas y sonrisas

Obi se encontraba en el refugio Freshfields Animal Rescue, en Inglaterra, desde 2018. Aunque nunca llegó la familia que tanto esperó y un tumor cancerígeno lo perjudicó, sus cuidadores se preocuparon de que se marchara feliz.

Los perros, luego de una vida entregada a querer a sus familias y ser los mejores compañeros, merecen un final feliz. Obi, un cruce de pastor alemán con alaskan malamute, recibió los mejores días de su vida antes de partir, gracias a sus amigos del refugio Freshfields Animal Rescue, en Merseyside, Inglaterra.

Este peludo llegó al albergue en 2018 y no logró encontrar una familia adoptiva, porque, además, contaba con problemas de salud. Fue diagnóstico con un tumor en su hombro, cuando ya tenía 8 años de edad. El veterinario creyó que se trataba de un cáncer en un nivel avanzado, según reseñó Liverpool Echo.

Lamentablemente, cuando aún se encontraba en exámenes para conocer con más profundidad la masa que tenía en su cuerpo, falleció. Sin embargo, sus cuidadores, al prevenir un escenario de este tipo, le habían dado los mejores últimos días de su vida. Partió el pasado 15 de julio, dejando buenos momentos en la memoria de sus seres queridos.

“Todos estamos de duelo por Obi y estamos completamente desconsolados, todos lloramos en la perreras el día que nos dejó. Obi habría sido un compañero increíble para alguien y estamos devastados, nadie excepto nosotros se dio cuenta de eso”, comentó Victoria Ferguson, portavoz de la organización benéfica, en conversación con TeamDogs, de acuerdo a Liverpool Echo.

Desde este suceso, los activistas de la organización han empezado una campaña para que las familias se interesen en adoptar a los perros de su refugio, aún más aquellos ancianos o con dificultades de salud.

“Lo único que realmente me ha impulsado el fallecimiento de Obi es encontrar un hogar para nuestros perros que han pasado mucho tiempo en el refugio. Quiero que algo positivo salga de su memoria. Tenemos muchos perros sentados en perreras que merecen sus familias para siempre tanto como cualquier otro perro, solo necesitan un poco de paciencia y comprensión“, expresó Ferguson.

Aunque el peludo nunca consiguió el hogar que tanto esperó, sus cuidadores se preocuparon en consentirlo antes de respiro final. “Obi se había mudado recientemente a una de nuestras habitaciones estilo hogareño. ¡Piense en un dormitorio muy cómodo para un perro! ¡Tenía su propio sofá, cama y muchos juguetes!”, dijo Ferguson.

“Cuando nos dimos cuenta de que Obi estaba gravemente enfermo, nos encargamos de darle tantas golosinas como fuera posible y colmarlo con aún más amor con la esperanza de que se diera cuenta de lo mucho que significaba para nosotros. Durante las últimas semanas de su vida, tuvo muchas aventuras. Hizo un viaje al campo para perros, un espacio abierto donde podía correr libremente, una rareza para muchos perros de rescate”, añadió.

Incluso lo llevaron por un café especial para perros, un “puppucino”, de regreso de su viaje. “Sorprendentemente, se lo comió con mucha suavidad. También llevamos a Obi a la playa donde consiguió un helado que duró todo 0,037 segundos. Le encantó”, relató Ferguson.

“Aunque nos estábamos preparando para lo peor, no esperábamos que llegara tan rápido, falleció la mañana del 15 de julio, dejando un gran vacío en la familia Freshfields. Al igual que con todos los residentes a largo plazo en Freshfields, éramos la familia de Obi y, aunque nunca encontró su hogar para siempre fuera del rescate, sabía que tenía un hogar con nosotros”, recordó.

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