Por el bienestar emocional de tus hijos, no puedes ser una madre “sufrida”

Las madres ¨sufridas¨ son víctimas de su propio sufrimiento debido a que no saben cómo separar el amor y el dolor.

Madres, por el bien de sus hijos, no importa cuál sea la causa, no puedes sufrir porque el sufrimiento no es amor y todo lo que relaciona a tu hijo debe de ser tomado en un sentido de amor, el más grande que pueda existir.

Es por eso que por el bien de tu hijo, debes aprender a ser feliz, próspera, bromista, positiva y evitar ser una madre sumisa llena de sufrimiento.

“Por cada madre sufrida hay un hijo infeliz”

Es bien sabido que nadie nace sabiendo cómo ser padre y es por eso que muchas madres piensan que el amor hacia los hijos significa llorar por ellos y angustiarse por lo que les pueda pasar el día de mañana, anticipándose a algo de lo que no tienen ni idea si en verdad ocurrirá.

Las madres que sienten lástima por sus hijos cuando estos sufren algún defecto físico o psicológico, por alguna carencia económica o por aquellas metas o deseos incumplidos, solo les hacen un mal, los lastiman, les transmiten su sufrir.

Los niños son capaces de comprender las emociones de los demás, usualmente se dan cuenta de los problemas que sufre alguien. Los hijos de las madres que se comportan de esa manera, crecen con el pensamiento de que son menos que los demás y que son incapaces de cumplir sus metas.

Orígenes de una madre sufrida

Existen distintos fundamentos sobre una madre sufrida, uno de los más conocidos es sobre la incapacidad intelectual y física de sus hijos.

Cuando una mujer sufrió un abandono emocional o maltrato físico y psicológico, cuando tuvo que sacrificar su juventud y sueños por criar hijos, la esposa que fue engañada o menospreciada por muchos años, o aquellas mujeres que le temen a una futura separación de los hijos cuando estos crecen y se convierten en adultos, suelen ser motivaciones para que algunas mujeres se conviertan en madres sufridas.

¿Cómo no ser una madre sufrida?

A continuación, te daremos algunos consejos para evitar convertirse en una madre sufrida.

-Evita usar las palabras “pobrecito”, “fracasado”, “lástima” para referirte a tu hijo o en un lugar donde este pueda escucharte.

-Evita tenerle lástima, nadie es perfecto en este mundo, muchos padecen alguna enfermedad, otros no logran hacer realidad sus sueños o carecemos de algo, no le hagas creer que él es el único.

-Cuidar a los hijos es muy importante pero no abusar y sobreprotegerlos. A lo largo de la vida todas las personas nos hemos topado con algún obstáculo que debemos enfrentar sin ningún pretexto. Es por eso que las madres deben de estar preparadas y preparar a sus hijos para enfrentar cualquier problema en la vida, no sufras por lo que ni siquiera sabes si ocurrirá.

-Ámalos y demuéstrales que amar es bienestar, alegría y optimismo.

-Toda madre debe de tener valentía para enfrentar cualquier dificultad. Los hijos merecen lo mejor de esta vida. Sé valiente e imponte ante las adversidades, recuerda que se predica con el ejemplo.

-Los hijos siempre necesitan a las madres, pero en las enfermedades y miedos es cuando más las requieren. Esos momentos son los menos indicados para que las madres se depriman y dejen a los hijos a cargo de alguien más.

-No se debe pretender ser el centro de atención de los hijos por siempre por el hecho de imaginar que el día de mañana estos abandonarán el hogar, así que se debe de evitar hacerles creer que la madre es lo mas importante en su vida.

Lo mejor que una madre le puede dar y enseñar a los hijos es la satisfacción por sus aptitudes, amor propio, autoestima y forma de ser.

Se debe de cuidar la salud mental y ser feliz, por el bien de los hijos

Algo muy importante para no ser una madre sufrida, es cuidar la salud mental y el bienestar emocional.

Además, se debe de dejar de postergar todos los sueños para el día de mañana pues quizás este nunca llegue, así que se debe poner en claro que además de ser madre de familia, también eres una persona que necesita su tiempo a solas para realizar aquellas cosas que le hacen bien, superarse profesionalmente, compartir tiempo con los amigos, hacer ejercicio, etcétera.

Las madres que sacrifican todo por su familia son las más propensas a sufrir depresión y esto no solo las perjudica a ellas sino tan bien al resto de la familia.

Por el bien propio y de los hijos, es necesario ser feliz tanto como sea posible y realizarse en todos los ámbitos, recuérdalo.

Eso no te hará una mala madre, al contrario, los hijos todo lo perciben aun cuando sean muy pequeños, si tú eres una persona llena de alegría y satisfacciones, tus hijos crecerán más plenos y felices.

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