Russell Crowe recordó “Gladiador” posando en la ciudad donde grabó la película. No olvida su clásico

Al estar de visita en Fort Ricasoli, Malta, 21 años después, revivió algunas escenas del filme que le hizo ganar un premio Oscar al Mejor Actor.

Si eres un joven de los 90′, seguro recuerdas una de las películas de acción e historia más increíbles de todos los tiempos, por supuesto hablamos de “El Gladiador”. Protagonizada por Russell Crowe, quien interpretó a Maximus Decimus Meridius, un militar fiel a Roma pero traicionado por el siguiente César del momento.

Ahí observamos a un Russell bastante preparado, pero no solo a nivel interpretativo, sino también físico puesto que no temía lucir sus duros abdominales.

Pero con el tiempo, todo pasa, y 21 años después de su estreno el actor no pudo evitar sentir nostalgia cuando viajó por la ciudad en la que se grabaron aquellas increíbles escenas. Hablamos de Fort Ricasoli, en Malta, donde nuestro protagonista, ahora con 57 años de edad, paseaba en bicicleta, pero no se iría sin antes hacer algunas poses.

Fue entonces que vimos de nuevo a Maximus Decimus Meridius, esta vez sin armadura y con algo más de panza, pero luciendo unos brazos que dejaban claro que la fuerza seguía ahí.

El actor llevaba una ropa cómoda para la ocasión, shorts y camisetas negras, acompañado de guantes para no lastimarse las manos mientras conducía su bicicleta. A través de Twitter hizo el anuncio sobre su visita, a lo que muchos respondieron emocionados.

Y no es para menos, pues se llevaron 5 Oscar luego de su estreno, siendo uno para Russell Crowe como Mejor Actor y los otros por Mejor Película, Mejor Sonido, Mejores Efectos Visuales y Mejor Diseño de Vestuario.

Sin duda fue una gran noticia como fans saber que estuvo en el lugar donde nació la magia y para él, un momento para recordar todo ese gran trabajo que realizó entre 1999 y el año 2000. Si bien ya no posee aquel esbelto cuerpo, hay que considerarlo, tiene 57 años y bueno, parece que está muy feliz y no se ha alejado del deporte del todo.

Si no miren esos músculos del brazo, probablemente podría levantar una espada en repetidas ocasiones y librar las mismas batallas que antes. Esperamos verlo pronto, tal vez una historia de cómo pasó el tiempo y este guerrero pudo encontrar la felicidad.

Suponemos que en la antigua Roma, las batallas nunca terminaron, mucho menos cuando querían quedar libres de reinos opresores.

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